Carnivore

El nombre era tan poco afortunado que el FBI decidió cambiarlo cuando hacía ya tiempo que había salido a la luz y se había admitido su existencia. Carnivore se llamó desde comienzos de 2001 DSC-1000, con intención de no asustar a la prensa. En realidad los medios de comunicación tendrían a partir del 11 de septiembre de dicho año otro foco de mayor atención, y este sistema de espionaje británico pasaría a verse hasta con buenos ojos. Como Echelon no evitó el derrumbe de las Torres Gemelas.

El sistema de Carnivore era tan burdo que cuesta entender que funcionase mal. Mediando una autorización judicial, se obligaba al proveedor de acceso a internet (ISP) del espiado a instalar un ordenador que espiaba su correo electrónico. Se almacenaba una copia de la información susceptible de ser investigada que más tarde el FBI analizaba. Esta simplicidad no desvelaba muchos interrogantes. El punto en que Carnivore se instalaba permitía en principio conocer todo el tráfico de internet (no sólo correo electrónico y, por supuesto, no sólo del sujeto investigado) que circulaba por el proveedor. El FBI argumentaba inicialmente que dicha información era filtrada para proporcionar sólamente correos del intervenido, después que se buscaban ciertos términos que podían ser usados por terroristas en su comunicación. Realmente, desde sus inicios Carnivore estuvo capturando tráfico sin filtrar. Finalmente, y bajo el amparo de la Ley de Supervisión de la Inteligencia Extranjera (ley FISA) se exigió el 12 de septiembre de 2001 a los proovedores principales de internet que instalasen el sistema, y un día más tarde se aprobó la Combating Terrorism Act, que permitía investigar las comunicaciones electrónicas sin mediar autorización de juez. Subsiguientes leyes han permitido un cotrol más amplio.
A pesar de todo, Carnivore nunca funcionó correctamente, y el FBI optó por utilizar software comercial hasta que a comienzos de 2005 lo retiró definitivamente.

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