Reversi – Estrategia – Movilidad

A la posición de la figura se llega después de los movimientos que siguen:

1.e6 2.d6 3.d5 4.f6 5.f5 6.f4 7.g5 8.d6 9.d7 10.h5 11.c4 12.c3 13.g4 14.d8 15.e3 16.h3 17.d3 18.f3

Figura 1: Posición tras 18. f3

Figura 1: Posición tras 18. f3

Si se ha seguido cada movimiento de la partida, podemos ver que el jugador blanco no ha incumplido los consejos que dimos sobre posiciones favorables en el tablero, cosa que ha hecho varias veces su contrario. El resultado es una distribución de piezas aparentemente favorable para las blancas. Sin embargo, un jugador con cierta experiencia sabe que la victoria está del lado negro en esta partida.
Para entender por qué vamos a continuar el desarrollo. Es el turno del jugador negro, y su siguiente movimiento es 19.g3. Esto deja a las blancas dos alternativas: 20.g3, que ofrece a su oponente la esquina después de 21.h4 y 22.h1 (notar que las blancas pierden un turno por no tener puntos donde poner), y 20.h2, que llega a una situación similar tras 21.h4 y 22.h1.

Figura 2: Posición tras 22.h1.

Figura 2: Posición tras 22.h1.

La situación es la del tablero de la derecha, en que el jugador blanco tiene que perder nuevamente un turno, y sus posibilidades en lo que sigue son nulas, como se puede ver con 23.g2 24.g1 25.f1 26.f2 27.e1 28.h6 29.e2 30. d2 31.g6 32.h7 33.h8 34.g7 35.f7.
Las indicaciones en amarillo de los puntos donde puede colocar ficha el jugador negro nos dan una pista de porqué se ha llegado a este desenlace. Él dispone nada menos que de quince sitios para elegir su siguiente movimiento, mientras que el blanco no tiene ninguno en el siguiente turno.
Otro objetivo que debemos perseguir, por lo tanto, es el de maximizar, no nuestras piezas, sino nuestras opciones en el tablero. Y por irónico que parezca, el modo de cumplirlo es capturar pocas piezas del contrario, cuando no el mínimo, situadas en una posición centrada. Es decir, perseguimos quedarnos lo más rodeados posible por nuestro oponente.

Figura 3: Apertura Maruoka.

Figura 3: Apertura Maruoka.

Como ejemplo se muestra a continuación el desarrollo de la apertura conocida como Maruoka, y en el tablero contiguo la distribución final de las piezas en el tablero:
C4c3D3c5D6f4F5e6C6d7
A partir de D6 podemos ver con claridad que los movimientos van encaminados principalmente a aumentar la movilidad de cada jugador, como se ha explicado, y no a obtener rápidamente piezas del adversario. Ésta es la contradicción oculta en el reversi: para conseguir el mayor número de piezas generalmente hay que capturar el mínimo.

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2 Responses a “Reversi – Estrategia – Movilidad”

  1. adrian dice:

    kiero ke un progranma me indike donde tengo ke mover en cada partida por kiero yme esfuerzo en jugar pero lo ke pasa sienpere pieredo no lo entiendo me podria ayudar por fa vor

  2. José Antonio Casares González dice:

    No sé si alguien te podrá responder a esta cuestión; yo no soy experto en este juego. Y en los casos en los extraños que conozcía una estrategia ganadora, no he querido tampoco publicarla, ya que de esta forma los juegos pierden parte de su atractivo. Si me lo permites, mi recomendación es que tomes el juego no como una superación del adversario, sino personal. Para ello es aconsejable, en lugar de pretender competir con contrincantes difíciles en un primer momento, que comiences con otros de tu mismo nivel. Y con este juego en particular, no te dejes llevar por las apariencias: aunque el objetivo sea obtener más piezas, lo que importa son cuáles ganas, más que cuántas.

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