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Reversi – Reglas

Jueves, Marzo 19th, 2009
Posición inicial en una partida de reversi.

Posición inicial en una partida de reversi.

Son dos los jugadores que compiten. La asignación de piezas blancas y negras puede hacerse por suertes antes de iniciar la partida. Se inicia el juego con cuatro fichas en las casillas centrales del tablero, dos de cada color, como se muestra en la figura. El objetivo es llenar todo el tablero (o la mayor parte de él) con más piezas que el contrario. Gana así la partida quien tenga al terminar un mayor número de piezas de su color. El oponente negro es el primero en actuar, y ambos lo van haciendo por turnos. Cada jugador puede colocar una pieza en un espacio vacío del tablero anexo a una pieza contraria de modo que en horizontal, vertical, o diagonal esté alineada con una propia (sin que existan huecos, sólo piezas contrarias entre ambas). Entonces se cambian todas las fichas ajenas que estén alineadas como se ha explicado por piezas propias. Si en uno de los turnos uno de los jugadores no tuviese posibilidad de actuar, se pierde la vez. Si uno de los oponentes se quedase sin piezas, pierde directamente la partida.

Reversi – Partida de ejemplo

Jueves, Marzo 19th, 2009

La mecánica se entiende más fácilmente si seguimos el curso de una partida. El jugador con las piezas negras es el primero en actuar, y dispone de cuatro casillas donde situar su ficha, las que aparecen marcadas en la figura 1.

Posibles casillas donde puede situar el jugador negro su primera pieza.

Figura 1: Posibles casillas donde puede situar el jugador negro su primera pieza.

Tras poner el negro su primera pieza habrá de voltear la pieza blanca contigua a la suya, y el tablero quedará en una situación como muestra la figura 2. En la misma aparecen indicadas las casillas donde el blanco puede situar su siguiente pieza. Es preciso hacer notar que no tiene libertad de elegir entre todo el tablero, sino que está obligado a capturar ficha del compañero.

Figura 2: situación después de la primera actuación del jugador negro.

Figura 2: situación después de la primera actuación del jugador negro.

Mostramos a la abajo cómo queda el tablero después del turno del jugador blanco y los posibles movimientos de su oponente. Se podría decir que las casillas donde puede situar una ficha el jugador negro están en línea sobre las piezas blancas partiendo desde una ficha negra ya existente.

Figura 3: Ha jugado el blanco; aparecen marcadas las siguientes posibilidades de las negras.

Figura 3: Ha jugado el blanco; aparecen marcadas las siguientes posibilidades de las negras.

Figura 3: El jugador negro deja al blanco ante cuatro alternativas.

Figura 4: El jugador negro deja al blanco ante cuatro alternativas.

Figura 5: Notar que el blanco se ha adueñado de dos piezas en este movimiento, una situada en la horizontal y otra en la diagonal.

Figura 5: Notar que el blanco se ha adueñado de dos piezas en este movimiento, una situada en la horizontal y otra en la diagonal.

Figura 6: El jugador negro ha hecho algo semejante: se lleva una pieza en la horizontal y otra en diagonal.

Figura 6: El jugador negro ha hecho algo semejante: se lleva una pieza en la horizontal y otra en diagonal.

Figura 5: Las blancas roban dos piezas más, pero situadas esta vez en línea.

Figura 7: Las blancas roban dos piezas más, pero situadas esta vez en línea.

Figura 8: En este punto el jugador blanco dispone de muchas posibilidades.

Figura 8: En este punto el jugador blanco dispone de muchas posibilidades.

Figura 9: En esta posición dejamos de seguir la partida.

Figura 9: En esta posición dejamos de seguir la partida.

Reversi – Estrategia – La importancia de la posición

Viernes, Marzo 20th, 2009

Podemos ver en la hipotética situación de abajo una partida en la que el jugador blanco gana a su opoente por 60 piezas contra una. Es el turno del jugador negro, y sus tres siguientes movimientos son, como se puede comprobar, forzados: las tres esquinas restantes.

Figura 1: Ejemplo en el que el negro sólo posee una pieza.

Figura 1: Ejemplo en el que el negro sólo posee una pieza.

No obstante la aparente inferioridad del lado negro, una vez termina la partida la victoria es suya por 40 piezas contra 24: en efecto, obtiene con los tres movimientos restantes todas las piezas de los lados del tablero más las dos diagonales.

Podemos extraer varias conclusiones de este caso. La primera, evidente, que aunque el número de piezas de cada contrincante es el que otorga la victoria al final del juego, no es indicativo durante la partida de una mayor superioridad, y por el contrario sí lo es la disposición de las fichas. La segunda, que las esquinas son importantes puntos estratégicos: en efecto, una vez una pieza toma una esquina, no podrá ser volteada por el contrario; y por otra parte, al estar en los extremos del tablero, suelen estar asociadas con la captura de un mayor número de fichas del contrincante.

Nuestro juego se orientará entonces a la toma de dichas esquinas, y al mismo tiempo debemos evitar que consiga hacerlo el jugador contrario. Inmediatamente nos damos cuenta de un detalle curioso: para poder hacernos con una esquina es condición necesaria el que exista una pieza de color opuesto en una de las casillas adyacentes. Estableceremos entonces como un primer consejo, sujeto a muchas excepciones, que se deben evitar las casillas lindantes con las esquinas, pues abren una puerta al contrario para tomar aquéllas. Se indica de un modo visual en el tablero siguiente, donde hemos marcado en azul las casillas convenientes y en rojo las asociadas a una situación de peligro.

Figura 2: Posiciones objetivo (azul) y peligrosas (rojo).

Figura 2: Posiciones objetivo (azul) y peligrosas (rojo).

¿Podemos llegar más allá con esta división del tablero en casillas “buenas” y “malas” para ganar la partida? Forzando bastante la respuesta, se puede decir que en general una ficha tiene más valor en el borde del tablero, donde es más difícil su captura.
Nos queda así un mosaico semejante al de abajo, en el que se pretende representar de algún modo estos valores posicionales. Como veremos en otras entradas, hay otras reglas estratégicas que priman sobre esta concepción del juego.

Figura 3: Importancia de las casillas.

Figura 3: Importancia de las casillas.