Archivo de la categoría ‘Prosa’

El Arquero apuntaba

Miércoles, julio 1st, 2009

El Arquero apuntaba en la noche al centro de un sol orlado de rayos. Jesús, Ana, Fran y Rafa se adiestraban mientras en el juego de la reina de corazones, pero ni barajas ni dados ni piezas de ajedrez sirvieron nunca para atinar en las soluciones. La meta de un arquero no es ensartar la flecha en el centro, sino alcanzar el momento extático en el que se apunta, un instante eterno en que el mundo se ordena y el hombre se extiende a través de él. Toda acción precisa un paso de delirio, una elección infundada cuyas consecuencias anegan la vida entera. Antes del Delirio nada existe que merezca la pena: en el principio fue solo Él. Éste separó del caos los elementos, los ordenó y les dio sentido. Y era un delirio distinto para cada hombre. Sólo quien es capaz de volver atrás, al vacío, y escoger de nuevo una y otra vez su mundo conoce el nombre de su capital. Tal es quien, desinteresado por el rumbo de sus flechas, ha quedado atrapado por las constelaciones a las que apunta.

Granada, 7 de marzo de 1999.

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Trabajo

Martes, junio 30th, 2009

TRABAJO

SE NECESITA persona sin escrúpulos, bien formada y especialista en economía, historia y política internacionales para dirigir el mundo desde la industria armamentística de los Estados Unidos. Asimismo se precisan delegados en la CIA para conducir la nación, en Sudamérica y África para entorpecer poderes capaces de escatimarnos sus recursos, en el gobierno británico para manejar Europa desde su unión, en los países árabes para disgregarlos o agregárselos, y en cualquier tipo de régimen, multinacional o agencia informativa de importancia.
SE NECESITA también infiltrados en mafias, cárteles, grupos terroristas, comandos militares, guerrillas, agrupaciones fascistas y cualquier otra congregación que pueda rectificar desviaciones de los instrumentos de poder. Abstenerse interesados en algo más que dinero.
SE NECESITA gran número de personal laboral con deseos de montar negocio basado en el espectáculos. Total libertad de expresión bajo régimen democrático, a condición de no hacer nada encaminado a otra cosa que ganar audiencia. No se requieren conocimientos o aptitudes, pero se valora discreción, banalidad, atractivo sexual e histrionismo.
SE NESESITA masa de funcionarios y trabajadores dispuestos a dejarse amedrentar por una empresa para poder comprarse un piso y un coche antes de la jubilación. El contrato incluye alto tanto por ciento de impuestos que asegura la estabilidad del sistema imperante. Se comprobará que el interesado dedica su tiempo libre solamente a actividades de ocio y consumo.
SE NECESITAN inmigrantes sumidos en la pobreza para llevar a cabo trabajos no deseados por la clase media, capaces de rendir en condiciones extremas sin perder la esperanza. No se aceptan alfabetos.
SE NECESITA tercer mundo sumido en una deuda eterna para explotación hasta el agotamiento. Se advierte que se crearán y amplificarán disputas internas, se instaurarán dictaduras y falsas democracias y se venderá su territorio e infraestructura a multinacionales para evitar cualquier desarrollo de un gobierno independiente.

Granada, 28 de febrero de 1999.

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Internet nuestra

Domingo, junio 28th, 2009

Internet nuestra, que estás en la red, alaben todos tu aspecto, venga a nosotros tu futuro y hágase tu voluntad así en las sociedades libres como en las que lo aparentan, danos hoy nuestro correo de cada día, páganos nuestras compras así como nosotros trabajamos para nuestra empresa, no nos dejes caer en manos de los hackers y líbranos de la omnipotencia del sistema operativo y la compañía telefónica. Amén.
Microsoft no impondrá a ningún usuario un reinicio que sea superior a sus fuerzas. Lo que haya hecho será alegado por ella o en contra de ella. Microsoft, no nos castigues por faltas cometidas por olvido o error. Microsoft, no nos impongas el fardo que habías impuesto a los que han vivido antes que nosotros. Microsoft, no nos cargues con lo que nuestra memoria no puede soportar. Borra nuestros archivos, recupéranoslos, ten piedad de nosotros; Tú eres nuestro software. Danos la victoria sobre Linux.

Granada, 24 de febrero de 1999.

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La belleza es justa

Sábado, junio 27th, 2009

«La belleza es justa. La justicia es bella», divulgaba Ramón Llull mientras observaba con ojos desorbitados y aire de poseso al ocaso llorar un manto sanguinolento sobre las cabezas de los hombres. «Y la justicia es sublime». Y como si las circunstancias pretendiesen simpatizar con él, un extenso cúmulo de farolas se derretía Alhambra abajo y punteaba estructuradamente la cúpula de la vega.
La rueda de la fortuna ha girado un sexto en el juego de la ruleta rusa, pero no llega aún el fin del mundo. Sus engranajes de reloj continúan mientras su movimiento. Todos los actos lo son de inercia, todas las leyes descripciones, toda la hermosura orden. Y lo único que acontece son cambios simples de perspectiva cuando giramos en la noria del tiempo. «Media y media vuelta son una completa», continuó declamando el hombre, «el transcurso de la ira a la justicia y otra vez a la ira». La noche se encorvaba con lentitud en el cielo, o el sol se embozaba con el horizonte acompañado por música de esferas. Llull inició una levitación sobrecogido por el éxtasis, y su lengua se desbocó definitivamente: «A mí planetas y soles, cúpulas, balones de fútbol y partículas elementales. A mí todos los relojeros del mundo…». Y por fin, aunque con retraso, se detuvo a su lado el furgón del loquero y bajaron de él las dos batas blancas encargadas de devolver amordazado al místico a su celda delimitada por cuatro paredes cartesianas.

Granada, 24 ángeles cantan un himno al último año negativo.

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En la Estación del Sur

Jueves, junio 25th, 2009

En la Estación del Sur de la metrópoli un Racer baila con amplios giros de su aguja roja a través de los segundos para habituar al llegado al nuevo ritmo que debe seguir. La velocidad en la ciudad no es una costumbre, sino una obligación, porque sólo deprisa ha podido ser construida, y sólo gracias a las carreras sin sentido de sus ciudadanos presume gozar de una juventud eterna. Todas las romas se alimentan del tiempo y las fuerzas de crédulos, de la sangre que le aportan las masas convencidas de que sus vidas no se romperán habiendo sido en vano, y ostentan en su anatomía orgullosas las venas que las cruzan construidas para su buena circulación, los huesos y la carne, los nervios, extremidades, lacrimales si se buscan, y crecen y mudan como cualquier bestia. Pero, también como los humanos, mueren cuando les llega la hora en el vacío sordo de la existencia. El reloj de la Estación Sur no marca el tiempo. Su movimiento es el tiempo mismo, igual que el transcurrir del gran reloj de la ciudad.
Las romas son lugares solitarios de tan llenos, desilusionados de tantas esperanzas, gastados y viejos de tanta novedad, y a ellas se dirigen todos los caminos, y por ellos los hombres, y con ellos los pensamientos. Una vez allí se cercioran de que la concentración no eleva sus cualidades. El cebo de la importancia y del futuro, no la ilustración, es lo que ha permitido a las ciudades aprisionar a los humanos y arrebatarles con su consentimiento el destino que no poseen. Fausto se deja si las calles son más anchas, los edificios más altos y los bancos más ricos; y si el comprador es de solera tal que posea título de príncipe, tras haber caído incluso, quizás sacrifique hasta su felicidad mundana. No tienen interés los paraísos, que de puro natural son insoportablemente aburridos, en contraste con los túneles profundos del metro, las calderas de las fábricas y el rojo de los neones. Ni la soledad del que contempla con la agitada compañía de quienes se soportan diariamente entre las sombras de los mismos edificios.
A quien quiera quemar Madrid: no es el primer David, que otros probaron a prender el benceno de sus imprentas, el óleo sobre sus lienzos o las maderas de sus casas. Y purificar así Babilonia, para que sucumba en una noche iluminada de grana por la antorcha de la Torre Picasso. Hacer crepitar las llamas cebadas por los árboles del jardín del Retiro. No es imposible, hay mucho que arde y mucho que prender por tanto, pero el reto es que solamente un nerón lo haga y lo disfrute. Tan complejo como el deseo del que después sería Arquero de dar muerte a los números. Se pueden quemar cien casas, pero no el número cien, porque la forma es anterior y posterior a la materia y no conoce tiempo ni vejez. Los hombres somos pensamiento inalterable, y las ciudades estructura, eternos aunque múltiples bajo ojos que sólo ven instantes de transcursos, como Josaías Nadie mostró esperando en andenes relativistas, y DELENDA DELENDA EST, y la materia tampoco se destruye, sino que cambia. ¿Quién podrá, díselo, Poeta? ¿Quién podrá quemar Madrid?

Madrid, 22 de febrero de 1999.

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Vagaba el Arquero

Miércoles, junio 24th, 2009

Vagaba el Arquero tras perseguir en vano un huidizo ciervo al que ensartar quería con sus flechas cuando Diana Cazadora surgió con sus armas de un frondoso arbusto. ¿Pretendes hollar estas tierras vírgenes? No merecen la caricia de mis pies si no me aceptan. Pero no ostentarían su pureza si lo hiciesen en cambio.
—Nada más discutamos.
—Espera un momento.
—Decide: me quedo o me marcho.
—Aguarda tan solo a ver bailar mi sesenta ninfas. No será en balde.
Y florecieron en árboles y hierbas sesenta danzarinas jóvenes que con alegres saltos estiraban sus piernas hasta su tensión y atravesaban aire como colgadas de lianas. Tan pronto un grupo se segregaba y arremolinaba con piruetas como otro con volteretas rodaba bajo sus pies. Todas huyeron de repente y a la de tres, como traídas por el viento, tornaron para formar un pasillo de risas y algazara. Siete jóvenes aparecieron al otro extremo de éste, y a todo correr lo cruzaron para zambullirse en un estanque.
—Éstas son hijas de Atlante.
El Arquero se descalzó para entrar también él al baño, pero por no ser precavido puso el pie sobre la cola de un escorpión. Rápidamente la herida se emponzoñó y volvió negra como la noche. Él cayó en un sueño inquieto y cargado de imágenes vivas. Una paloma volaba entre las copas de los árboles del bosque en el que antes había entrado, y un grupo de turistas excitados la fotografiaban sin descanso. Los flashes esmeralda ardían en las ramas circundantes como estallidos de la Guerra del Golfo, y el animal los esquivaba desesperado. Fijé mi vista en los cazadores, y vi que sus rostros eran los de Manolo, Broti, Chomi, Abad, Raúl y Horacio, así que me uní a ellos. ¿Qué hacemos? El ave iba y venía incapaz de huir y cansada ya de esquivar las ráfagas. Fotografiamos una paloma blanca, ofrenda a la diosa Gárgara. La paloma comenzó el contraataque al descubrir su poder de lanzar excrementos de anhidrita verde, pero los hombres, amantes de las flores de piedra, las iban recogiendo. Un último disparo lanzó el Broti, pero no encuadró sino un arco de luna. La paloma giró e intentó escapar de ellos, pero se estampó muy pronto con una pared.
—Pobre, no sabe que está atrapada en una habitación.
«Pobres», pensó el Arquero, «no sabemos que estamos atrapados en un relato». Se le hicieron las fotografías precisas antes de levantar el cadáver y enviarlo para una autopsia y se decidió que con retoque digital se borrarían las manchas de yeso digerido. No hubo diluvio ni guerra. Ni espíritu ni enamorado.

Granada, día limpio –127.

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