Archivo etiquetado como ‘calendario juliano’

La era hispánica

Miércoles, julio 28th, 2010

En la Península Ibérica, el sur de Francia, el norte de África y las islas cercanas es frecuente que las inscripciones y textos donde aparecía un año fuesen acompañadas hasta el siglo XV de las palabras “era” o “sub era”. En dicho caso se refieren a lo que se conoce como era hispánica, y para trasladarlas a la cristiana es preciso restarles 38. Dicho cómputo fue abandonándose progresivamente en los diferentes reinos. Concretamente:

  1. En los condados catalanes dejó de usarse en 1180 d.C., por el Concilio de Tarragona, si bien ya antes se contaban también los años según los reyes francos.
  2. En Aragón, Valencia y Mallorca se abole en durante el reinado de Jaime I. No se conoce orden explícita con dicho efecto salvo en el caso de Valencia, pero los documentos van progresivamente reemplazando una era por otra hasta el 1244, en el que sólo queda la cristiana.
  3. En Castilla se da orden, por acuerdo de las cortes de Segovia, de que se suprima el año siguiente a 1383.
  4. En Portugal desaparece en 1422.
  5. En Navarra pervive aún durante parte del siglo XV.

Si las disparidades en las cuentas parecen confusas, hay que añadir que además el inicio del año tenía lugar en diferentes días según la región.
Me he dejado para el final hacer referencia a los inicios de la era hispánica. Es frecuente encontrar escrito que surge por decreto de César Augusto al concluir la pacificación de la península, afirmación extraña habida cuenta de que las Guerras Astur-Cántabras no habían siquiera comenzado entonces y la principal preocupación del futuro emperador parecía ser conjurar contra Pompeyo. También se asocia a la renovación del Segundo Triunvirato, razón que no parece justificar el inicio de una era, o al establecimiento de una tasa simbólica cuyas fechas no hay modo de cuadrar. La realidad es que no se encuentra referencia a la era hispánica antes del siglo III, y hay autores que consideran incluso falsas las inscripciones previas al siglo VI. Hay quien afirma que se instituye posteriormente arrancando desde la reforma juliana del calendario en el 45 a.C. o incluso que la fija Genserico para que coincida el saqueo de Roma con el año 500, en ambos casos cometiendo un error de siete años. Otros que aparece por la causa contraria, como modo de reafirmación de en la península frente a los godos. Como sea, la realidad es que no se sabe a ciencia cierta el origen de este cómputo.

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Dionisio el Exiguo

Miércoles, febrero 24th, 2010

Los antiguos romanos solían datar los años bien indicando los cónsules que gobernaban en dicho momento, bien a partir de la supuesta fundación de la ciudad (ab urbe condita) o el final de la monarquía (post reges exactos). Esta costumbre no se abandonó con la extensión del cristianismo, al menos de inmediato. Ni con el uso por parte los seguidores de esta religión en Alejandría de un método alternativo de datación consistente en contar los años transcurridos desde el comienzo del reinado de Diocleciano. Esto último no deja de ser peculiar, habida cuenta de las cruentas persecuciones organizadas por dicho emperador, razón por la que a este sistema de numeración se conoce como era de los mártires. De seguro debió ser una de las circunstancias que tenía en mente Juan I cuando en el 525 encargó a un monje procedente de Escitia Menor calcular los años transcurridos desde el nacimiento de Cristo. Era conocido como Dionisio el Exiguo, y su erudición le llevaría además a escribir numerosas traducciones, un tratado de matemáticas y una conocida colección de derecho canónico. El sistema de cómputo al que aquí nos referimos se asociaría a la postre al calendario juliano, por extensión al gregoriano, y en la actualidad es universalmente usado en todo el mundo (en convivencia con otros allí donde la religión imperante no es la cristiana). Eso a pesar de que, si algo se tiene claro, es que Dionisio el Exiguo erró sus cálculos por entre cuatro y siete años. Pero este hecho se ha establecido modernamente, al intentar compaginar los acontecimientos históricos con el Evangelio según San Mateo, en particular con el requerimiento de que el nacimiento de Cristo se produjese en vida del rey Herodes.
A pesar del origen papal de la iniciativa para el establecimiento de un cómputo según esta nueva era, no se abandonaron de inmediato las costumbres existentes, y el año del Señor no se empezó a utilizar de facto hasta pasados dos siglos. Hay que pensar que el uso que Dionisio el Exiguo le dio no fue la datación de acontecimientos, sino la elaboración de unas tablas de Pascuas. La propia cancillería papal no adoptó la era cristiana hasta el siglo XV. En su origen se expresaba acompañando a la fecha de la indicación Anno Dómini Nostri Iesu Christi, abreviado A.D., pero con el tiempo se ha traducido frecuentemente a otros idiomas como antes o después de Cristo (a.C. o d.C.). Además de cristiana, a esta era se la denomina también común o simplemente nuestra era y, como se ha comentado, hoy en día es la principalmente usada por organismos internacionales, desprovista de su significado religioso.

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Las vidas de los doce césares

Martes, diciembre 22nd, 2009

Dedicóse César entonces a la organización de la República; reformó el calendario, tan desordenado por culpa de los pontífices y por el abuso, antiguo ya, de las intercalaciones, que las fiestas de la recolección no coincidían ya en verano, ni la de las vendimias en otoño; distribuyó el año según curso del sol, y lo compuso de trescientos sesenta y cinco días, suprimió el mes intercalario y aumentó un día a cada año cuarto. Para que este nuevo orden de cosas pudiese dar principio en las calendas de enero del año siguiente, agregó dos meses, entre noviembre y diciembre, teniendo, por lo tanto, este año, quince meses, contando el antiguo intercalario que sucedía en él.

Suetonio, Las vidas de los doce césares.

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