Archivo etiquetado como ‘13 de mayo’

El calendario positivista

Sábado, marzo 6th, 2010

En 1834 el sacerdote y matemático Marco Mastrofini propuso una reforma del calendario gregoriano que inspiraría otras varias, ninguna de las cuales ha sido adoptada oficialmente por una nación, pero sí debatidas por su interesante concepción e incluso usadas en ciertos ámbitos. Puesto que los días del año no son divisibles por siete, la semana se ve desplazada continuamente en el almanaque. La idea de Marco Mastrofini era sacar el día sobrante (o dos días, en los bisiestos) del ciclo hebdomadario. Esto da lugar a una especie de calendario perpetuo en el que fechas idénticas del año corresponden siempre al mismo día de la semana.
Quince años más tarde el filósofo August Comte recogería el guante y sugeriría otro modelo más refinado basado en este principio. Según éste, cuatro semanas compondrían un mes, que habría de tener siempre 28 días, por tanto; y trece meses más un día festivo adicional (dos los bisiestos) harían el año. Con ello el filósofo quería avanzar en la dirección del positivismo sin causar alteraciones en la sociedad tan drásticas como el calendario de la Revolución Francesa, que entre otras cosas quiso fallidamente abolir la semana de siete días. Así, al denominar los meses, decidió usar figuras influyentes en la ciencia, pero también en la historia, la literatura o la religión. El año comenzaría con Moisés, e iría seguido de Homero, Aristóteles, Arquímedes, Julio César, San Pablo… Los días y las semanas también se consagran a personajes de renombre históricos o ficticios: Prometeo, Buda, Praxíteles, Cervantes, Beethoven, Volta… Para facilitar la transición, se iniciaría con el 1 de enero del calendario gregoriano. Ahora bien, la cuenta del año daría comienzo en 1789.
A pesar de la intención de Comte de no ofrecer un calendario definitivo, sino un primer avance provisional para “preparar a Occidente para el culto abstracto”, o quizás en parte por causa de ello, y por razones que al lector no le costará comprender, la aceptación que obtuvo con él fue nula. No obstante, y como se ha apuntado, influiría en la concepción de propuestas posteriores de reforma, ya en el siglo XX.

  • Share/Bookmark

Sanhaim

Domingo, octubre 30th, 2005

Las visitas al cementerio y las representaciones de Zorrilla en estas fechas están desde hace tiempo siendo sustituidas lentamente por disfraces de bruja importados de las noches de Halloween de la cultura anglosajona. En España aún no se ven niños de casa en casa amenazando un «trick or treat» (broma o regalo), pero en Viena, Monterrey o Caracas se lucha por trocar calabazas por crucifijos. Habría que decir que por segunda vez.
Halloween, despojada del aspecto comercial, es una mezcla de tradiciones bastante dispares: el término deriva de All Hallow’s Even (Vigilia de todos los santos), pero la fiesta se remonta a celebraciones druidas en las cuales se invocaba a la deidad Sanhaim. Esta noche marcaba el final de las cosechas y del año en la cultura celta. Se pensaba que en ella el dios de la muerte permitía retornar a los difuntos, y se aprovechaba la ocasión para intentar comunicarse con ellos. También quedaban liberados espíritus malignos, y a modo de protección se realizaban hogueras, sacrificios, o se intentaba asustarlos decorando las viviendas con motivos siniestros.
Las fiestas romanas más cercanas eran las que se hacían en honor a Pomona y la Feralia. La primera, por coincidencia en el calendario, y se ofrecía a la diosa de los árboles frutales. En la segunda, que acaecía el 21 de febrero, se dedicaban oraciones y sacrificios a los difuntos. La invasión de las Islas Británicas en el 46 a.C. llevó a la postre a la desaparición de druidismo, pero no así de la festividad del Sanhaim, que se asimiló sin dificultad.
Casi en el siglo IV el interés por restablecer la autoridad del emperador, y su carácter divino, llevó a Diocleciano recrudecer las persecuciones de cristianos, y puso a éstos en la necesidad de rememorar a todas los víctimas en una festividad común. El festejo se extendió a toda la cristiandad dos siglos más tarde, cuando Bonifacio IV consagró el Panteón de Agripa al culto de la “Virgen y los mártires”. Gregorio III intentó siglo y medio más tarde suplantar con esta festividad, quizás la más próxima en su significado, los ritos celtas todavía existentes. Para ello cambió la fecha de su celebración del 13 de mayo al 1 de noviembre. La Iglesia Ortodoxa celebra el Día de Todos los Santos el primer domingo después de Pentecostés.
Halloween fue exportado a los Estados Unidos en fechas relativamente tardías, a mediados del siglo XIX, por emigrantes irlandeses. Allí descubrieron las calabazas e hicieron famoso a Jack-O’-Lantern, pero con esto lindamos ya el aspecto comercial de la fiesta.

  • Share/Bookmark