Archivo de la categoría ‘Referencias’

Iatromathematische Hausbuch

Domingo, julio 4th, 2010

Iatromathematische Hausbuch, enero
El Iatromathematische Hausbuch puede considerarse una suerte de enciclopedia de mano del 1400 que relaciona conocimientos astronómicos y médicos de la época. Se cree que fue escrito por un médico seglar del norte de Alemania, posiblemente de Nuremberg. Uno de los ejemplares de este incunable, ricamente decorado a color, y producido por la imprenta de Johann Schönsperger en 1487, se guarda en la Bayerische Staatsbibliothek de Munich y puede consultarse en su Centro de Digitalización.
El libro está dividido en varias partes, dedicadas al calendario, los temperamentos, los cielos, los planetas, dioses, naturaleza… Por lo que respecta a la primera, a cada mes del año se le dedican dos páginas. Una recoge una ilustración con una actividad propia de dicho momento del año. La otra contiene un santoral y lo acompaña una pequeña representación del signo zodiacal propio.
Iatromathematische Ausbuch, septiembre

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Marcus Terentius Varro

Jueves, mayo 20th, 2010

Pido perdón por los errores de traducción:

Y puesto que tenemos dos medidas de tiempo, una anual que el sol completa con su recorrido, la otra mensual que la luna abarca al dar vueltas, hablemos primero del sol. Su curso anual se divide en cuatro periodos de unos tres meses, y más precisamente en ocho periodos de mes y medio cada uno; la división en cuatro comprende primavera, verano, otoño e invierno. [...] El primer día de la primavera tiene lugar cuando [el Sol] está en Acuario, en verano cuando está en Tauro, en otoño cuando está en Leo y en invierno cuando está en Escorpio. Puesto que el día 23 de cada uno de los signos es el primer día de las cuatro estaciones, la primavera contiene 91 días, el verano 94, el otoño 91 y el invierno 89, cuyos números, llevados al calendario en curso, fijan el comienzo de la primavera el 7 de febrero, del verano el 9 de mayo, del otoño el 11 de agosto y del invierno el 10 de noviembre. Para divisiones más exactas hay que observar otras cosas, que resultan en ocho partes: la primera desde Favonio [el viento del oeste, no sé de otro evento que denomine así] hasta el equinocio vernal, 45 días; desde ahí hasta la aparición del las Pléyades, 44 días; hasta el solsticio de verano, 48 días; hasta el orto de Sirio, 27 días; hasta el equinocio de otoño 67 días; hasta la puesta de las Pléyades, 32 días, hasta el solsticio de invierno, 57 días, y de vuelta a Favonio, 45 días.
[...] Los periodos lunares también deben tenerse en cuenta; a grandes rasgos son dos, cuando la luna crece desde la nueva hasta la llena y cuando decrece de nuevo hacia la nueva, hasta que alcanza el intermenstruum, en el que se dice que la luna es última y primera; día que en Atenas llaman ἕνην καὶ νέαν, o vieja y nueva, mientras que otros denominan τριακάδα, o decimotercero
[...] Hay -dijo Stolo- una segunda división en seis de las estaciones que se puede decir que establecen una relación con el sol y la luna porque todo producto alcanza la perfección en cinco estados y llega a la tina y la cesta en la granja, y en el sexto se usan.

Marcus Terentius Varro, De la agricultura.

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Recomendaciones hipocráticas

Viernes, mayo 14th, 2010

Es necesario ser especialmente cuidadoso durante los cambios más importantes de estaciones, y nunca administrar purgantes o efectuar cauterizaciones o cirugía abdominal hasta diez o más días después de que hayan tenido lugar. Los siguientes momentos son los más relevantes y peligrosos: ambos solsticios, especialmente el de verano, y los dos así llamados equinoccios, sobre todo el de otoño. También hay que ser cuidadoso durante los ortos de las estrellas, especialmente Sirio, después Arturo, y también al ponerse las Pléyades.

Hipócrates, Sobre los aires, las aguas y lugares.

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